Por orden real, se convoca en palacioa quien quiera ser limpiador oficialdel culo del recién nacido rey.Se presentaron tantos candidatos que la cola daba cinco vueltas a palacio.Aunque las pruebas ¡no eran nada fáciles!Este álbum constituye un recordatorio de un antiguo oficio que hunde sus raíces en un pasado injusto, en el que los nobles oprimían y explotaban a la plebe.Bien podría ser este testimonio la representación de lo que ocurre en sociedades en las que el abuso de poder continúa vigente.Para entender la necesidad de justicia e igualdad, nos interesa que la historia no sea borrada.Con un punto de vista lúdico, divertido, casi gamberro y en los márgenes de lo ôpolíticamente correctoö, el álbum juega inteligentemente con imágenes y palabras, y coloca al lector ante situaciones grotescas, sin decirle lo que ha de pensar, pero ofreciéndole una mirada sin perjuicios, que abre significados.En esta historia no hay rebelión; los pisoteados asumen con dignidad y orgullo las condiciones de su clase. Será el lector el que saque conclusiones.Guiños históricos también a personajes como María Castaña u otros que, sutilmente, pueden reconocerse en las magníficas imágenes de ROGER OLMOS.Libros necesarios para cambiar el mundo; sentir la injusticia para impulsar la justicia y entender la tan necesaria lucha por nuestros derechos.